Los árboles son bonitos, incluso un solo árbol es bonito, si resulta que es el único que tienes.
Son divertidas algunas de las razones por las que es tan bueno tener árboles alrededor. Unas son hechos indiscutibles, pero en todas ellas se respiran una simplicidad y una belleza poética que sin duda cautivarán a cualquier niño: tanto si sólo conoce un árbol como si conoce muchos, se entusiasmará con las descripciones de las cosas divertidas que pueden hacerse en un árbol, con un árbol o bajo un árbol.
Después de leerlo querrás sembrar un árbol.