Nora descubre gracias a la visita de una psicóloga en su centro escolar, que existen secretos positivos y secretos negativos. Los negativos los que nos duelen y es importante contarlos a alguien de confianza. Nora así toma la fuerza necesaria para hablar de lo que la preocupa a su madre y así liberar sus emociones y poder volver a sonreír.
Una potente herramienta contra el abuso en muchas de sus formas: acoso, abuso sexual, violencia.
Hay secretos que guardamos con alegría, cuando por ejemplo estamos preparando una sorpresa a alguien, pero hay secretos que pesan, que duelen y que nos hacen perder nuestra libertad y nuestra alegría. Esos secretos no son buenos y hay que contarlos para que dejen de hacernos daño.